Sobre este episodio
En este episodio viajero de De chile, de mole y de dulce, llegamos a uno de los paisajes más impresionantes del planeta: el Gran Cañón del Colorado. Más que un destino turístico, este lugar es una lección abierta sobre el tiempo, la geología y nuestra propia escala en el mundo. Frente a sus paredes gigantescas, talladas durante millones de años por el río Colorado, es imposible no detenerse a pensar en lo pequeños que somos… y en lo extraordinario que es poder estar ahí. Comparto la experiencia de recorrer sus miradores, la sensación de estar al borde de un paisaje que parece infinito, y algunas reflexiones que surgen cuando te enfrentas cara a cara con uno de los grandes monumentos naturales de la Tierra. Un episodio para viajar, imaginar el paisaje… y quizá mirar el tiempo de otra manera.