Sobre este episodio
No pudieron callar a Osho… Lo eliminaron. No pudieron callar a Gandhi… Le dispararon. No pudieron callar a Sócrates… Lo envenenaron. No pudieron callar a Jesús… Lo crucificaron. Podrán marchitar la flor, pero no podrán impedir que irradie su fragancia podrán conspirar, podrán perseguir y podrán asesinar, pero jamás podrán dormir a alguien que ya ha despertado.