Sobre este episodio
Todos, absolutamente todos, hemos pasado por momentos en los que sentimos que ya no podemos más: una pérdida, un fracaso, una enfermedad o simplemente esa sensación de que nada va a mejorar. Pero, ¿qué pasa cuando lo primero que perdemos no es una oportunidad, sino la esperanza? Hoy vamos a entender por qué la esperanza no es un acto de optimismo ni de buena suerte, sino una fortaleza que también se puede reconstruir.