Priscila Loera tenía 18 años cuando la secuestraron en plena calle con una trampa preparada de antemano. Lo que vino después duró más de 700 días: negociaciones interminables, dinero entregado que nunca la liberó, y un sistema que primero acusó a su propio padre. Este es el caso de Priscila Loera y "Las Pelonas", la banda que convirtió el sufrimiento de una familia en un modo de vida. Y la historia de lo que la impunidad le hace a quienes buscan verdad. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices